Marcos 11, 15-17: Cuando llegaron a Jerusalén Jesús entró en el templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en el templo. Tumbó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas, y no permitía que nadie pasara por el templo llevando cosas.
Luego se puso a enseñar diciéndoles:
-¿No está escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Ustedes, sin embargo, la han convertido en cueva de ladrones.
Lamentablemente dos mil años más tardes aún vemos en muchas iglesias, en la entrada, incluso dentro puestos para vender escapularios, estampitas, imágenes, etc. Y aún hoy en día pasan la cestica para la limosna, ¡justo durante la misa! La verdad no me atrevo a pensar que podría opinar Jesús de esto si justamente en este pasaje nos recuerda que el templo es un lugar de oración. El dinero es un mal necesario, con él se pueden comprar comida e insumos para la iglesia, pero, sinceramente a veces se pierde la perspectiva.
Aunque, comparando esto con lo que uno se entera de otras religiones el espanto es supremo, hay religiones (o sectas, si lo prefieren) “cristianas” que hablan de diezmo, es decir, diez por ciento de salario para la iglesia. Hay otras, no cristianas, que no voy a mencionar su nombre, pero que piden para sus ritos miles de bolívares (Venezuela). Pues, la verdad me parece que esas personas no están en la búsqueda de ningún bien espiritual real, se transformó en algo netamente financiero y material.
Ojalá la Iglesia un día deje de pasar la cestica durante la misa como tal, y lo deje opcional en un lugar específico del templo donde la gente vaya y coloque su colaboración según pueda. Y que nuestras misas sean momento de oración netamente.
Feliz domingo.
domingo, 3 de julio de 2011
domingo, 26 de junio de 2011
Los doctores de la Ley
Mateo 23, 1-4: Entonces Jesús habló a las multitudes y a sus discípulos diciendo: Sobre la silla de Moisés se sentaron los escribas y fariseos. Así pues, todo cuanto os digan hacedlo y observadlo, pero no actuéis según sus hechos; pues piden y no hacen. Y atan cargas pesadas y difíciles de soportar y las colocan sobre los hombros de los hombres, pero ellos no quieren moverlas con su dedo.
Los jefes y miembros influyentes de las comunidades de fariseos son “escribas”, es decir “doctores” que sabían mucho de la religión judía y de sus leyes. El “escriba” o “rabí” llega al poder por su saber. Ese saber los colocaba en los puestos más importantes de la enseñanza, de la administración y de la justicia Y todo esto les deba un gran prestigio ante pueblo, por lo que lo dominaban, pero no con amor sino con soberbia y desprecio.
He aquí el punto álgido para la crítica oportuna de Jesús, Mateo 23, 6: desean los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas y los abrazos en las plazas y se llamados por los hombres rabí.
Y sigue el texto, Mateo 23, 13-14: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque cerráis el reino de los cielos ante los hombres! Pues vosotros no entráis ni dejáis que entren los que van a entrar.
Pienso que el deber del que conoce la palabra es la de hacerle llegar a los demás el mensaje, así lo hizo Jesús mediante el uso de parábolas, así lo hacen muchos sacerdotes mediante sus homilías; sin embargo, al parecer dentro de la Iglesia católica hay sus escribas hoy en día, parece que no solo el Antiguo Testamento heredamos.
Para mí siempre ha sido importante encontrar un buen sacerdote que explique la palabra con sencillez y con claridad, para invertir el tiempo de la misa en verdad, para incrementar nuestro conocimiento sobre Dios y sobre todo, para poder aplicarlo en nuestro día a día.
Feliz domingo.
Los jefes y miembros influyentes de las comunidades de fariseos son “escribas”, es decir “doctores” que sabían mucho de la religión judía y de sus leyes. El “escriba” o “rabí” llega al poder por su saber. Ese saber los colocaba en los puestos más importantes de la enseñanza, de la administración y de la justicia Y todo esto les deba un gran prestigio ante pueblo, por lo que lo dominaban, pero no con amor sino con soberbia y desprecio.
He aquí el punto álgido para la crítica oportuna de Jesús, Mateo 23, 6: desean los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas y los abrazos en las plazas y se llamados por los hombres rabí.
Y sigue el texto, Mateo 23, 13-14: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque cerráis el reino de los cielos ante los hombres! Pues vosotros no entráis ni dejáis que entren los que van a entrar.
Pienso que el deber del que conoce la palabra es la de hacerle llegar a los demás el mensaje, así lo hizo Jesús mediante el uso de parábolas, así lo hacen muchos sacerdotes mediante sus homilías; sin embargo, al parecer dentro de la Iglesia católica hay sus escribas hoy en día, parece que no solo el Antiguo Testamento heredamos.
Para mí siempre ha sido importante encontrar un buen sacerdote que explique la palabra con sencillez y con claridad, para invertir el tiempo de la misa en verdad, para incrementar nuestro conocimiento sobre Dios y sobre todo, para poder aplicarlo en nuestro día a día.
Feliz domingo.
domingo, 19 de junio de 2011
El padre terrenal de Jesús
Como comentaba en una publicación pasada son pocos los pasajes en los que aparece José en la historia de Jesús y es muy poca la información que nos ofrecen los textos canónicos al respecto. De esta forma seguimos entonces revisando la filiación de José y Jesús según el apócrifo “Historia de José el carpintero”.
Según el texto luego de que José enviuda y María es presentada en el templo, para evitar problema con su permanencia en el mismo, es echada la suerte entre los doce ancianos de las doce tribus y la suerte cae sobre José. Así pues, los sacerdotes le dicen a María: “Vete con José y permanece con él hasta el día de tu matrimonio”.
Luego de dos años con José, el texto continúa con la encarnación de Jesús, es decir, según es el mismo Jesús quien elige a María como su madre terrenal, y el Padre celestial se complace con la elección, de modo que María queda embarazada y José en ese tiempo no estaba en casa, pues estaba trabajando. Al notar que María está encinta queda turbado y pensaba repudiarla en secreto. Luego, al igual que el texto canónico, el ángel Gabriel se le aparece a José en sueños y le advierte lo que sucede. Así pues, la historia sigue como en los textos canónicos con el nacimiento de Jesús.
En varios textos de la infancia de Jesús, al hacer algún milagro iban y se quejaban con José, y José en algunas circunstancias reprimía a Jesús diciéndole: “Hijo mío, ten cuidado”, o como en el evangelio del Pseudo Tomás, citado en el texto de los maestros de Jesús:
“Cuando el niño oyó estás palabras, le sonrió y le dijo:. Enseguida quedó curado el otro profesor. José tomó al niño y se marchó a su casa.”
Solo leyendo a profundidad los textos apócrifos nos encontramos con un José que carga con un niño extraordinario, hijo de Dios, y vaya responsabilidad para un simple mortal. Así que, José al final de sus días le recuerda estás cosas a Jesús y hasta la pide perdón desde su visión humana.
Finalmente ya sin fuerzas, Jesús permanece junto a él. Y cito el texto:
“Yo [dice Jesús] sostuve sus manos durante una hora entera, y él [José], con su rostro vuelto hacía mí, me indicaba que no lo abandonase. A continuación, puse mi mano sobre su pecho y noté que su alma estaba ya cerca de su garganta y preparada para salir de su morada corporal.”
Finalmente, entran en la habitación, María y los hijos mayores de José, que tenía antes de estar con María.
Un bonito ejemplo el de José, ¿no les parece?, hay padres de toda clase, pero que grandes son aquellos que verdaderamente se comprometen con sus hijos (sean o no sean suyos como tal).
Feliz día a todos los padres, tanto a los de sangre, como a los que la vida a puesto en el camino de aquellos que no tuvieron uno real.
Feliz domingo.
Según el texto luego de que José enviuda y María es presentada en el templo, para evitar problema con su permanencia en el mismo, es echada la suerte entre los doce ancianos de las doce tribus y la suerte cae sobre José. Así pues, los sacerdotes le dicen a María: “Vete con José y permanece con él hasta el día de tu matrimonio”.
Luego de dos años con José, el texto continúa con la encarnación de Jesús, es decir, según es el mismo Jesús quien elige a María como su madre terrenal, y el Padre celestial se complace con la elección, de modo que María queda embarazada y José en ese tiempo no estaba en casa, pues estaba trabajando. Al notar que María está encinta queda turbado y pensaba repudiarla en secreto. Luego, al igual que el texto canónico, el ángel Gabriel se le aparece a José en sueños y le advierte lo que sucede. Así pues, la historia sigue como en los textos canónicos con el nacimiento de Jesús.
En varios textos de la infancia de Jesús, al hacer algún milagro iban y se quejaban con José, y José en algunas circunstancias reprimía a Jesús diciéndole: “Hijo mío, ten cuidado”, o como en el evangelio del Pseudo Tomás, citado en el texto de los maestros de Jesús:
“Cuando el niño oyó estás palabras, le sonrió y le dijo:
Solo leyendo a profundidad los textos apócrifos nos encontramos con un José que carga con un niño extraordinario, hijo de Dios, y vaya responsabilidad para un simple mortal. Así que, José al final de sus días le recuerda estás cosas a Jesús y hasta la pide perdón desde su visión humana.
Finalmente ya sin fuerzas, Jesús permanece junto a él. Y cito el texto:
“Yo [dice Jesús] sostuve sus manos durante una hora entera, y él [José], con su rostro vuelto hacía mí, me indicaba que no lo abandonase. A continuación, puse mi mano sobre su pecho y noté que su alma estaba ya cerca de su garganta y preparada para salir de su morada corporal.”
Finalmente, entran en la habitación, María y los hijos mayores de José, que tenía antes de estar con María.
Un bonito ejemplo el de José, ¿no les parece?, hay padres de toda clase, pero que grandes son aquellos que verdaderamente se comprometen con sus hijos (sean o no sean suyos como tal).
Feliz día a todos los padres, tanto a los de sangre, como a los que la vida a puesto en el camino de aquellos que no tuvieron uno real.
Feliz domingo.
domingo, 29 de mayo de 2011
Garbanzos convertidos en piedras
Tomado del texto apócrifo llamado “Libro de la Infancia del Salvador”, sección 4:
Sucedió otra vez en un día del tiempo de la siembra que pasaba Jesús por Asia, cuando vio a un cierto campesino que sembraba en su campo una clase de legumbre, llamada “garbanzo”. El lugar se llamaba “Campo junto a la tumba de Raquel”, situado entre Jerusalén y Belén. Jesús le dijo: “Hombre, ¿qué estás sembrando?”. Pero indignado y burlándose de que un niño de aquella edad le hiciera esa pregunta, contestó: “Piedras”. Jesús le dijo: “Dices la verdad, porque son piedras”. Y todos aquellos granos de garbanzo se convirtieron en piedras durísimas, que aún conservan hasta el día de hoy la forma de garbanzo, el color y hasta los ojillos en la cabeza. Así, con la palabra sola de Jesús, todos los granos, tanto los sembrados como los que iban a serlo, se convirtieron en piedra. Y hasta el día de hoy los que buscan con cuidado encuentran aquellas piedras.
* * *
Por favor no se burlen de los niños. Atiéndalos y contesten sus preguntas tantas veces como haga falta.
Feliz domingo a todos.
Sucedió otra vez en un día del tiempo de la siembra que pasaba Jesús por Asia, cuando vio a un cierto campesino que sembraba en su campo una clase de legumbre, llamada “garbanzo”. El lugar se llamaba “Campo junto a la tumba de Raquel”, situado entre Jerusalén y Belén. Jesús le dijo: “Hombre, ¿qué estás sembrando?”. Pero indignado y burlándose de que un niño de aquella edad le hiciera esa pregunta, contestó: “Piedras”. Jesús le dijo: “Dices la verdad, porque son piedras”. Y todos aquellos granos de garbanzo se convirtieron en piedras durísimas, que aún conservan hasta el día de hoy la forma de garbanzo, el color y hasta los ojillos en la cabeza. Así, con la palabra sola de Jesús, todos los granos, tanto los sembrados como los que iban a serlo, se convirtieron en piedra. Y hasta el día de hoy los que buscan con cuidado encuentran aquellas piedras.
* * *
Por favor no se burlen de los niños. Atiéndalos y contesten sus preguntas tantas veces como haga falta.
Feliz domingo a todos.
domingo, 22 de mayo de 2011
El rico confiado
Lucas 12, 13-21:
Uno de entre la gente le dijo:
- Maestro, di a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Jesús le dijo:
- Amigo, ¿quién me ha hecho juez y mediador entre ustedes?
Y añadió:
- Tengan mucho cuidado con toda clase de avaricia; que aunque se nade en la abundancia, la vida no depende de las riquezas.
Les dijo una parábola:
Había un hombre rico, cuyos campos dieron una gran cosecha. Entonces empezó a pensar: “¿qué puedo hacer? Porque no tengo donde almacenar mi cosecha”.
Y se dijo: “ya sé lo que haré; derribaré mis graneros construiré unos más grandes, almacenaré en ellos todas mis cosechas y mis vienes, y me diré: ahora ya tienes vienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y diviértete”. Pero Dios le dijo: “¡Torpe! Esta misma noche morirás. ¿Para quién será todo lo que has almacenado?” Así se sucede a quien atesora para sí, en lugar de hacerse rico a los ojos de Dios.
* * *
Como siempre Jesús es muy concreto en sus palabras, debemos cuidarnos de ser avaros, es decir, de buscar más allá de lo que realmente necesitamos. ¿A qué se debe que Jesús le dice esta parábola al hermano? Seguramente se dio cuenta de que en sus ojos no había necesidad sino avaricia. Quizás este sea el mismo caso del “hijo pródigo” que pide su parte de la herencia y se va, lo gasta y debe retornar a su padre.
La necesidad es muy dura con todos, hay personas que en verdad necesitan y trabajan duro para obtener lo que tienen, otros han heredado propiedades y dinero, y al poco tiempo pierden todo. La avaricia podrá catalogarse como un pecado capital, pero ser avaro podría ser también estúpido, ya que nada de lo que obtenemos en esta vida lo podemos llevar a la que viene, no nos podemos llevar la casa, ni el carro, ni el dinero.
Hasta aquí vamos bien, el mensaje es claro la avaricia no es más que una estupidez, pero, nos queda un último detalle ¿qué significa hacerse rico a los ojos de Dios? No sé si me equivoque pero la respuesta más completa sería: amar al prójimo como a nosotros mismos. Al amar al prójimo podremos pensar en él y por lo tanto tendremos la disposición de compartir nuestros bienes, pero más importante aún, nuestras vidas.
Feliz domingo a todos.
Uno de entre la gente le dijo:
- Maestro, di a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Jesús le dijo:
- Amigo, ¿quién me ha hecho juez y mediador entre ustedes?
Y añadió:
- Tengan mucho cuidado con toda clase de avaricia; que aunque se nade en la abundancia, la vida no depende de las riquezas.
Les dijo una parábola:
Había un hombre rico, cuyos campos dieron una gran cosecha. Entonces empezó a pensar: “¿qué puedo hacer? Porque no tengo donde almacenar mi cosecha”.
Y se dijo: “ya sé lo que haré; derribaré mis graneros construiré unos más grandes, almacenaré en ellos todas mis cosechas y mis vienes, y me diré: ahora ya tienes vienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y diviértete”. Pero Dios le dijo: “¡Torpe! Esta misma noche morirás. ¿Para quién será todo lo que has almacenado?” Así se sucede a quien atesora para sí, en lugar de hacerse rico a los ojos de Dios.
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Como siempre Jesús es muy concreto en sus palabras, debemos cuidarnos de ser avaros, es decir, de buscar más allá de lo que realmente necesitamos. ¿A qué se debe que Jesús le dice esta parábola al hermano? Seguramente se dio cuenta de que en sus ojos no había necesidad sino avaricia. Quizás este sea el mismo caso del “hijo pródigo” que pide su parte de la herencia y se va, lo gasta y debe retornar a su padre.
La necesidad es muy dura con todos, hay personas que en verdad necesitan y trabajan duro para obtener lo que tienen, otros han heredado propiedades y dinero, y al poco tiempo pierden todo. La avaricia podrá catalogarse como un pecado capital, pero ser avaro podría ser también estúpido, ya que nada de lo que obtenemos en esta vida lo podemos llevar a la que viene, no nos podemos llevar la casa, ni el carro, ni el dinero.
Hasta aquí vamos bien, el mensaje es claro la avaricia no es más que una estupidez, pero, nos queda un último detalle ¿qué significa hacerse rico a los ojos de Dios? No sé si me equivoque pero la respuesta más completa sería: amar al prójimo como a nosotros mismos. Al amar al prójimo podremos pensar en él y por lo tanto tendremos la disposición de compartir nuestros bienes, pero más importante aún, nuestras vidas.
Feliz domingo a todos.
domingo, 15 de mayo de 2011
Jesús sana en sábado
En Mateo 12, 9-13 hay un pasaje donde Jesús sana a un hombre con un problema en la mano, es un día sábado y en el escrito aparece la siguiente pregunta que le hacen a Jesús: ¿Está permitido sanar a alguien en sábado?, a la cual él responde: “Si alguno de ustedes tiene una oveja y se le cae en un hoyo en sábado, ¿acaso no va y la saca? Pues un hombre vale mucho más que una oveja. Por tanto, se puede hacer el bien en sábado.” Es decir, ¿Qué prevale la ley o el sentido común? No digo que Jesús diga que rompamos, reglas y normas a diestra y siniestra, pero si está invitando a reflexionar sobre cómo y cuándo se debe aplicar o no una regla. No es el único pasaje donde Jesús hace algo en sábado. Una breve paréntesis: el sábado o Sabbath judío es el día de descanso en la semana, pues es el día que Dios mandó santificar, luego de trabajar seis días. Este día los judíos asisten a la sinagoga, donde leen la Torá y realizan oraciones. Básicamente es un día en donde ciertas tareas están prohibidas, pero como reflexiona Jesús en el escrito si su oveja se cae en un hoyo en sábado, ¿acaso no va y la saca?; y frente a este hombre necesitado, ¿no se ayudaría con más razón?
La iglesia católica al igual que muchas religiones tienen muchas reglas, muchos mandamientos, que a veces no ayudan en el crecimiento espiritual de la persona como ser humano, es por esto que cada diga sigo los pasos de Jesús, ya que él no basó su vida en reglas sino dando el ejemplo con su vida, buscándole el verdadero sentido a las cosas. Era un extraordinario lógico, de modo que refutarle algo era imposible. Y además, sus palabras no eran solo palabras, eran acciones concretas.
Que esta reflexión sea una invitación para todos (incluyéndome) para ser más críticos ante esas reglas estrictas de la iglesia a la que pertenezca y se pregunte ¿es esto correcto ahora? ¿Es compatible con la vida? ¿Es compatible con mi vida? Etc. Ante toda regla seamos críticos y vayamos más allá de la simple sumisión y repetición, seamos verdaderos seres humanos.
Feliz domingo a todos.
La iglesia católica al igual que muchas religiones tienen muchas reglas, muchos mandamientos, que a veces no ayudan en el crecimiento espiritual de la persona como ser humano, es por esto que cada diga sigo los pasos de Jesús, ya que él no basó su vida en reglas sino dando el ejemplo con su vida, buscándole el verdadero sentido a las cosas. Era un extraordinario lógico, de modo que refutarle algo era imposible. Y además, sus palabras no eran solo palabras, eran acciones concretas.
Que esta reflexión sea una invitación para todos (incluyéndome) para ser más críticos ante esas reglas estrictas de la iglesia a la que pertenezca y se pregunte ¿es esto correcto ahora? ¿Es compatible con la vida? ¿Es compatible con mi vida? Etc. Ante toda regla seamos críticos y vayamos más allá de la simple sumisión y repetición, seamos verdaderos seres humanos.
Feliz domingo a todos.
domingo, 8 de mayo de 2011
María madre de Jesús
Recuerdan las bodas de Caná (Juan 2, 1-12) cuando María le dice a Jesús: “No les queda vino”. A lo que Jesús responde: “Mujer, no intervengas en mi vida; mi hora aún no ha llegado.” Y entonces María dice a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”. Y ya todos sabemos el desenlace.
Desde antes que María fuera preñada por el Espíritu de Dios, ha recibido señales muy fuertes y ella ante todo siempre fue sumisa a la voluntad de Dios. Y en la biblia por lo general siempre colocan al final de esos pasajes: “Su madre conservaba cuidadosamente todos estos recuerdos en su corazón”. Un pasaje claro es en la primera pascua de Jesús (Lucas 2, 41-52).
Luego, durante la vida pública de Jesús pues lo siguió a todos lados y seguramente vivió grandes momentos junto al grupo de mujeres y demás. Pero, el momento más fuerte es cuando lo apresan y comienza el proceso de condenación de él. ¿Cuántas madres hoy no estarán celebrando su día yendo a las cárceles porque ahí están sus hijos? Y luego, por supuesto está con él durante todo el proceso, sólo Juan refiere este hecho porque él también estaba con ella. Juan a la final queda como un “hijo adoptivo” de María, ¿recuerdan el pasaje en plena crucifixión? (Juan, 19 25-27). ¿Y cuántos no son hijos adoptivos? Es decir, Dios les dio una madre para que lo amara, a pesar de que la que los llevó en su vientre no los pudo atender.
Madres como María se ven todos los días por ahí, luchado por su hijo, ayudándolo aunque sean teniéndole la cena lista, o el almuerzo del otro día para que se lo lleve al trabajo. ¿Cuántas madres no dejan de comer su bocado para dárselo a su hijo? Todas estas cosas las he visto personalmente y dio gracias a Dios por darles esa fuerza de voluntad a esas madres, que son por las que escribo este texto, desde María hasta la mía propia.
Nosotros como hijos o hijas sólo podemos hacer seguir el ejemplo de Jesús, hacer lo que ella nos pida a pesar de que “no sea nuestra hora”, hacer por ellas lo posible aún al borde de la muerte, “Mujer ahí tienes a tu hijo”.
Y a las madres que ya no están, seguramente el Padre las tendrá en su gloria.
Feliz domingo a todos, especialmente a las madres.
Desde antes que María fuera preñada por el Espíritu de Dios, ha recibido señales muy fuertes y ella ante todo siempre fue sumisa a la voluntad de Dios. Y en la biblia por lo general siempre colocan al final de esos pasajes: “Su madre conservaba cuidadosamente todos estos recuerdos en su corazón”. Un pasaje claro es en la primera pascua de Jesús (Lucas 2, 41-52).
Luego, durante la vida pública de Jesús pues lo siguió a todos lados y seguramente vivió grandes momentos junto al grupo de mujeres y demás. Pero, el momento más fuerte es cuando lo apresan y comienza el proceso de condenación de él. ¿Cuántas madres hoy no estarán celebrando su día yendo a las cárceles porque ahí están sus hijos? Y luego, por supuesto está con él durante todo el proceso, sólo Juan refiere este hecho porque él también estaba con ella. Juan a la final queda como un “hijo adoptivo” de María, ¿recuerdan el pasaje en plena crucifixión? (Juan, 19 25-27). ¿Y cuántos no son hijos adoptivos? Es decir, Dios les dio una madre para que lo amara, a pesar de que la que los llevó en su vientre no los pudo atender.
Madres como María se ven todos los días por ahí, luchado por su hijo, ayudándolo aunque sean teniéndole la cena lista, o el almuerzo del otro día para que se lo lleve al trabajo. ¿Cuántas madres no dejan de comer su bocado para dárselo a su hijo? Todas estas cosas las he visto personalmente y dio gracias a Dios por darles esa fuerza de voluntad a esas madres, que son por las que escribo este texto, desde María hasta la mía propia.
Nosotros como hijos o hijas sólo podemos hacer seguir el ejemplo de Jesús, hacer lo que ella nos pida a pesar de que “no sea nuestra hora”, hacer por ellas lo posible aún al borde de la muerte, “Mujer ahí tienes a tu hijo”.
Y a las madres que ya no están, seguramente el Padre las tendrá en su gloria.
Feliz domingo a todos, especialmente a las madres.
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