lunes, 22 de mayo de 2017

No se inquieten

Mat 6,31-34: No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos?, o ¿qué beberemos?, o ¿tendremos ropas para vestirnos? 32  Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que necesitan todo eso. 33  Por lo tanto, busquen primero el Reino y la Justicia de Dios, y se les darán también todas esas cosas. 34  No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.

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Esto nos pasa con frecuencia, a veces nuestras preocupaciones se limitan a estos tres puntos: comer, beber, vestir. Y es algo humano, que podríamos catalogar como normal. Pero, entonces Jesús dice que el Padre sabe sobre nuestra necesidad, y muchas veces sucede que la ayuda nos llega de donde menos la esperamos. Por lo tanto, concentremos en hacer el bien y buscar el reino de Dios para que el resto de las cosas se den de manera natural.
Y el mensaje final: Cada día hacer lo que debemos hacer. Es decir, estemos enfocados en el presente.


Feliz inicio de semana.

lunes, 15 de mayo de 2017

Dar sin cobrar

Mat 10, 5-8: A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: "No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de samaritanos. 6  Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7  A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca! 8  Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar.

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Solo voy a repetir esta última frase de Jesús: “Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar”. No estoy seguro si es que como Jesús ya no está entre nosotros, los sacerdotes o pastores como recibieron porque pagaron se olvidaron de este mensaje de Jesús, “denlo sin cobrar”.

Seguramente tienen algún análisis súper profundo sobre como eludir esta frase, disculpen la ironía, pero más claro imposible.


Feliz inicio de semana.

lunes, 1 de mayo de 2017

Más misericordia y menos ofrenda

Mateo 9, 9-13: Jesús, al irse de allí, vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos, y le dijo: "Sígueme. Mateo se levantó y lo siguió. 10  Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11  Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: "¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?" 12  Jesús los oyó y dijo: "No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. 13  Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

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¿Si un padre tiene varios hijos y uno de ellos anda en malos pasos, por cuál se preocupa más? Pues, por el que anda en malos pasos. Es una lógica muy sencilla, aunque también debemos velar por aquellos hijos buenos y que hacen bien las cosas, no vayan a pensar que nuestra atención solo es para el hijo que anda en malos pasos y él pueda entonces imitarlo para tener la atención del padre.
Ser padre es un verdadero reto, es estar presente para los hijos a la hora de sus momentos cumbres, sus dudas filosóficas, sus verdaderos retos de vida. No es tener el regalo en el cumpleaños, o el boleto comprado para el viaje por graduarse, o las llaves de un carro por cualquier otro motivo. Es decir, el verdadero reto de un padre es estar presente y presente de verdad.
Así es nuestro Padre celestial, vela por cada uno de sus hijos, y seguramente velará más por aquellos que no andan por buenos pasos. Es por eso que Jesús come con el escriba Mateo, quiere acercarse a él para “sanarlo”. Jesús viene por los descarrilados, esos son el verdadero reto.
Finalmente nos dice: “Me gusta la misericordia más que las ofrendas”, ¿a qué se refiere? En su época y hoy por hoy muchas iglesias aún están más pendiente en la ofrenda que en dar una palabra de aliento a sus seguidores (es decir, dar misericordia). Y desde el punto de vista del que lleva la ofrenda pasa de igual manera, concentra sus esfuerzos en entregar una buena ofrenda, pero una vez que sale de la iglesia no tiene piedad con nadie. Ojalá pusiéramos más en práctica estás enseñanzas.


Feliz inicio de semana.

lunes, 24 de abril de 2017

Por sus frutos

Mat 7, 15-21: [Dice Jesús] Cuídense de los falsos profetas: se presentan ante ustedes con piel de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. 16  Ustedes los reconocerán por sus frutos. ¿Cosecharían ustedes uvas de los espinos o higos de los cardos? 17  Lo mismo pasa con un árbol sano: da frutos buenos, mientras que el árbol malo produce frutos malos. 18  Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos. 19  Todo árbol que no da buenos frutos se corta y se echa al fuego. 20  Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras. 21  No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.

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¿Los falsos profetas quiénes son? Cualquier personas que nos dice que sabe de la Biblia y la utiliza a la final para su beneficio personal. Y cuando digo cualquier persona es cualquier persona. Y ¿cómo podemos darnos cuenta de eso?, el mismo Jesús nos dice “Ustedes los reconocerán por sus obras”. Vean su forma de actuar: su relación con su familia, con sus amigos, con sus enemigos, vean, en general, cómo es su entorno.

Y también tengamos en cuenta estas palabras de Jesús: “No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos”, es decir, no basta con creer en Jesús, como afirman algunos cristianos, debemos hacer la voluntad del Padre [“más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.”]. Es decir, que sí cuenta las obras, y ¿cuáles son esas obras? Pues las que correspondan con la voluntad del Padre. El reto quizás está, en darnos cuenta cuál es Su Voluntad.

Recuerden, a la final por nuestros frutos u obras nos reconocerán como verdaderos seguidores de las enseñanzas de Jesús.


Feliz inicio de semana.

lunes, 17 de abril de 2017

Cumplan pero no imiten

Mateo 23, 1-5: Entonces Jesús habló tanto para el pueblo como para sus discípulos: Los maestros de la Ley y los fariseos han ocupado el puesto que dejó Moisés. Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen, pero no los imiten, porque ellos enseñan y no practican. Preparan pesadas cargas, muy difíciles de llevar, y las echan sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni siquiera levantan un dedo para moverlas. Todo lo hacen para ser vistos por los hombres. Miren esas largas citas de la Ley que llevan en la frente y los largos flecos de su manto.

Pongamos algunos datos en contexto.
Los maestros de la ley eran también los llamados “escribas”, se les respetaba mucho porque estudiaban los libros de la Biblia con mucho cuidado y los explicaban al pueblo.
Por su parte los fariseos era una comunidad judía que logró que sus interpretaciones fueran aceptadas por la mayoría de los judíos. Los cuales, tras la caída del Templo, tomaron el control del judaísmo «oficial», y transformaron el culto.

Es por esto que Jesús dice que “Los maestros de la Ley y los fariseos han ocupado el puesto que dejó Moisés”, es decir, el liderazgo del pueblo judío. Luego, nos advierte: “Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen, pero no los imiten”. ¿Por qué dice esto Jesús? Simple. Muchos doctos que dicen entender e interpretar la biblia no son de los más fervientes practicantes, por lo tanto, no son dignos ejemplos a imitar. Eso hoy en día está igualmente vigente, tanto sacerdote, pastor, o similar hablan con tanta soltura sobre un púlpito y luego los vemos que no viven el evangelio ni siquiera siguen sus propios consejos. Recordemos que todas esas personas (sacerdotes, pastores, etc.) a la final son también seres humanos, por lo tanto, están tan propensos a cometer errores como cualquiera de nosotros.
Pienso que a la final el mensaje implícito que Jesús nos quiere transmitir es que imitemos a quienes de verdad sean dignos de imitar, y de aquellos que sean doctos en la ley, tomemos su palabra como aprendizaje, pero siempre atentos de no imitar lo que no es.


Feliz inicio de semana.

lunes, 10 de abril de 2017

Getsemaní

Quizás el momento cumbre en la carrera de Jesús como predicador de la buena nueva fue en el monte de Getsemaní, recordemos que en ese momento él sabía que lo iban a traicionar y entregar a los romanos para que lo mataran.

Repasemos el pasaje con Marcos 14, 35-36: “Jesús se adelantó un poco, y cayó en tierra suplicando que, si era posible, no tuviera que pasar por aquella hora. 36  Decía: "Abbá, o sea, Padre, si para ti todo es posible, aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.”

¿Quiere decir que Jesús fue débil? ¿O qué tuvo un momento de debilidad? Pues sí, eso es exactamente lo que parece, sin embargo, es más un momento de fortaleza cuando dice: “Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”, es decir, pensó no puedo poner mis deseos por encima de los de mi Padre. ¡Que duro! Los cristianos y católicos siempre hablan de que Jesús fue Dios mismo, y que junto al Espíritu Santo completan un único Dios en tres personas.
Pasajes como este me hacen dudar de que Jesús haya sido Dios junto al Padre, es decir, no por el hecho de que duda si se puede hacer las cosas de otra manera y saltarse su muerte, sino que él mismo se está diferenciando cuando dice que se haga la voluntad del Padre y no la de él, pero esto quizás sea harina de otro costal.

Lo cierto es que a veces aceptar sea la manera adecuada de mostrar fortaleza antes los hechos, hay cosas que las queremos a nuestro modo de  pensar, pero seguramente el Padre nos tendrá algo diferente preparado, sin embargo, hay que estar muy atentos y mantenernos a la espera de las señales adecuadas, y si se avecina algo feo, pues ser fuertes y mantenernos firmes como Jesús: “no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”.


Feliz inicio de semana.

lunes, 3 de abril de 2017

El Padre

La relación que nos muestra Jesús con el Padre es maravillosa, en cierto momento nos explica cómo podemos pedirle algo (Mateo 7, 7-11), “Porque el que pide, recibe”; incluso compara ser un “padre humano” y uno del tipo “Padre-Dios”. La mayoría debe conocer este pasaje.

Para muchos cristianos quizás esto lo veamos como algo natural, pero para la época, recordemos que no existían los cristiano, Jesús pertenecía a los judíos, y para ellos, decirle Padre a Dios (bendito sea su nombre, decían en esa época) era una blasfemia, incluso nombrarlo siquiera era algo extraordinario que no todos podían hacer; es decir, no era algo para todo el mundo. Entonces, Jesús llega y nos dice, hablen directo al Padre (Mateo 6, 6-13) con el “Padre Nuestro”, tal y como lo conocemos hoy por hoy. Incluso es bien específico al decir “7  Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga.” Y aún hoy en día existe en nuestras iglesias, las letanías y los rosarios y demás rezos como fórmulas para que Dios (Padre) nos oiga.

En fin, no nos desviemos del tema principal. Es decir, nuestro Padre.

Jesús vino a mostrar la relación que podemos llegar a tener todos con Dios Padre, no tenemos que hablarle como un ser supremo que solo nos ve para criticarnos, y, según algunos otros, condenarnos incluso.
Él ve lo bueno que hacemos y nos premiará (Mateo 6, 4), ¿cómo?, nadie sabe sólo Él, pero de que lo hará, lo hará.

Sé que alguno que lea esto me citará otros pasajes con un Dios que es vengativo, que va destruir a nuestros enemigos, y todas esas cosas. Sin embargo, insisto siempre en eso, si nos consideramos seguidores de la palabra que nos transmitió Jesús, pues él nos trajo la buena nueva de que nuestro Padre en el Cielo está para nosotros hoy y siempre.

Así que sigamos nuestras buenas acciones, amemos a nuestro enemigos (Mateo 5, 44-45) y hagamos que nuestras acciones sean cada vez más perfectas y podamos parecernos más cada día a nuestro Padre Celestial (Mateo 5, 48).


Feliz inicio de semana.

Para su comodidad aquí les dejo la transcripción de los pasajes citados:
Mateo 7, 7-11Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta. 8  Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama. 9  ¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan?  10  ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? 11  Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan! 

Mateo 6, 6-13Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. 7  Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. 8  No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan. 9  Ustedes, pues, recen así: Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre,  10 venga tu Reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo. 11  Danos hoy el pan que nos corresponde;" 12  y perdona nuestras deudas, también nosotros perdonamos a nuestros deudores;" 13  y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno.

Mateo 6, 4tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.

Mateo 5, 44-45Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, 45 para que así sean hijos de su Padre que está en los Cielos. Porque él hace brillar su sol sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos y pecadores.

Mateo 5, 48Por su parte, sean ustedes perfectos como es perfecto el Padre de ustedes que está en el Cielo.